Lo primero será reiniciar nuestro módem/
router, ya que muchos se quedan colgados
o pierden la sincronización. Nos fijaremos
que se encuentra correctamente conectado
y, sobre todo, que la luz que indica la
sincronización con la central ADSL está
fija. Si reparamos en este led [1], que
suele llamarse ADSL, Line, DSL o similar,
cuando encendamos el router estará apagado.
Tras los test iniciales comenzará a
parpadear lenta y rítmicamente mientras
intenta sincronizar la línea ADSL. Cuando
esto tarde más de 10-20 segundos, significará
que nuestra línea tiene elevados
niveles de atenuación, ruidos o baja calidad
del par, lo que se traducirá en una menor
velocidad de navegación, caídas repentinas
y similares.
En todo caso, cuando la sincronización
se haya completado, la luz se quedará fija,
indicando que tenemos enlace. En algunos
routers, además, un parpadeo muy rápido
nos querrá decir que se están enviando/
recibiendo datos. De cualquier forma, si la
línea se sincroniza correctamente y seguimos
sin ser capaces de navegar, nos quedará
claro que, salvo problemas en la red
del propio operador, el fallo se encuentra
en la configuración o conexionado de
nuestros equipos.
No sincroniza, ¿qué hago?
Si el led no termina de quedarse fijo, indicará
problemas en la línea telefónica dentro o
fuera de nuestra vivienda. Antes de llamar al
operador, pasar un parte de avería y esperar
a su reparación (que incluso puede acarrearnos
costes extras), vale la pena realizar
unas comprobaciones.
La más importante es que tengamos
instalado el microfiltro [2] en todos los
teléfonos o dispositivos que hagan uso de
la línea en la casa (lo proporciona el operador).
Eso sí, no podremos tener más de
tres por razones técnicas del propio estándar
ADSL. En caso de que algún teléfono
no tenga microfiltro (o que tengamos más
de tres instalados), nuestra ADSL puede
dar problemas. Además, si empleamos
una extensión hecha por nosotros mismos,
verificaremos que el cable no ha
sufrido desperfectos en ningún punto.
Por último, comprobaremos que tenemos
línea de teléfono (escuchando los tonos habituales
al descolgar) y que no se producen
ruidos. Si la cosa sigue igual, no habrá más
remedio que llamar al operador.
Se desconfigura mi router
Si creemos que el fallo puede estar en la
configuración del router ADSL, lo más sencillo
y rápido será acudir al CD-ROM facilitado
por el operador para realizar la instalación
rápida. Bastará seguir las instrucciones del
software y volverá a funcionar con todos los
parámetros por defecto.
En caso de que nuestro router no fuera
facilitado por el operador, o fuese de otro
operador anterior, tendremos que configurarlo
«a pelo», para lo que necesitaremos
unos cuantos datos: VCI y VPI (valores de la
línea ADSL), tipo de dirección IP (estática o
dinámica), encapsulación (VC-MUX o LLC),
protocolo (por lo general PPPoA y PPPoE
para IP dinámicas o RFC 1483 para IP estáticas),
así como nombre de usuario y contraseña
de acceso en caso de que nuestra IP
sea dinámica.
Estos datos podemos obtenerlos consultando
la tabla adjunta, llamando a nuestro
operador o, en caso de tener una línea de
Telefónica, marcando el número gratuito
900 502 010 (una locución automática nos
facilitará los datos).
Además, necesitaremos acceder a nuestro
router, siendo lo mejor resetearlo por
completo y desde cero configurar el acceso
WAN de la ADSL, la IP, el DHCP y otros
pequeños ajustes. Para ello os remitimos
al manual del mismo o, si es posible, a
páginas web como www.adslayuda.com o
www.adsl4ever.com. En ellas, encontraréis
tutoriales, trucos y guías.
Búsqueda personalizada
viernes, 30 de enero de 2009
Windows XP, sólo a tu servicio
Una de las grandes bazas de este sistema
operativo es el amplio abanico de servicios
que pone a disposición del usuario. Pese a
que la configuración predeterminada de
muchos de ellos es inicialmente Desactivado,
algunos de los que permanecen activos
se pueden deshabilitar para ahorrar unos
recursos en absoluto despreciables y sin
que esto suponga problema alguno. Es evidente
que cada PC es un mundo, aun así,
enumeraremos los menos atractivos para
un equipo doméstico.
Para manipular los servicios, abriremos la
herramienta de gestión desde
Ejecutar…/services.msc. Aparecerá una lista
completa con todos, tanto los que se
encuentran iniciados como los detenidos y
deshabilitados. Para desactivarlos y cambiar
la forma en que se inician, haremos doble
clic sobre el servicio elegido para acceder a
sus Propiedades (el resto del proceso es
totalmente intuitivo). Antes de deshabilitar
cualquier servicio, es preciso conocer su
función. Por fortuna, junto a cada uno de
ellos aparece una breve descripción.
La lista de los servicios que a priori podemos
deshabilitar sin peligro es la siguiente:
Examinador de equipos, Cliente de seguimiento
de vínculos distribuidos, Compatibilidad
de cambio rápido de usuario, Ayuda y
soporte técnico, Servicio de Index Server,
Servicios IPSEC, Mensajero, Administrador
de sesión de Ayuda de escritorio remoto,
Administrador de conexión automática de
acceso remoto, Registro remoto, QoS RSVP,
Inicio de sesión secundario, Servidor, Servicio
de descubrimiento SSDP, Telnet, Ayuda
de NetBIOS sobre TCP/IP, Horario de Windows
y Estación de Trabajo.
Asimismo, utilizando la Herramienta de
configuración del sistema (a la que puedes
acceder introduciendo el comando
msconfig en Inicio/Ejecutar…) podrás ver
los servicios no iniciados por Windows. En
esta lista encontrarás aquellos instalados
por herramientas como el antivirus, los controladores
de impresión o los adaptadores
Bluetooth, entre muchos otros. En este
caso, contarás con la posibilidad de deshabilitarlos
desmarcando la casilla de la parte
izquierda de cada servicio.
El fichero de paginación
Para maximizar el rendimiento del archivo
de paginación, considera su implantación
en un segundo disco duro diferente de
aquél en el que reside el sistema operativo.
Para modificar su ubicación y tamaño
dirígete a Panel de control/Sistema y accede
a la pestaña Opciones avanzadas. En el
apartado Rendimiento pulsa sobre Configuración
y vuelve a situarte en Opciones
avanzadas [1]. En la parte inferior de esta
pestaña[2], tendrás acceso a los parámetros
de gestión de la Memoria Virtual.
En segundo plano
La clave del Registro HKEY_LOCAL_MACHI
NE\SOFTWARE\Microsoft\Windows\Curre
ntVersion\Run muestra los programas que
se cargan al comienzo de cada sesión. Es
importante saber qué aplicaciones se
encuentran aquí y qué lleva a cabo cada
una de ellas.
La administración de esta lista se puede
asumir desde la ruta Inicio/Ejecutar…/
msconfig; de hecho, utilizando esta herramienta
de gestión también podemos cambiar
la configuración de los servicios y demás procesos
activos durante el inicio de Windows.
Desde la pestaña Inicio [3], tenemos la oportunidad
de desactivar aquellas aplicaciones
[4] que no queremos que se inicien automáticamente
al arrancar la máquina. Después de
llevar a cabo los cambios, deberemos reiniciar
el PC para que entren en vigor.
La desfragmentación
También podemos incrementar sensiblemente
la productividad de Windows manteniendo
el subsistema de almacenamiento
secundario en el mejor estado posible.
Una de las herramientas que permiten
mejorar su rendimiento es el desfragmentador
de disco. Esta utilidad minimiza la
fragmentación de ficheros, manteniendo
los «trozos» de cada uno de ellos contiguos
y, de esta forma, permitiendo que las
cabezas de lectura y escritura reduzcan el
número de desplazamientos que deben
realizar para leer cada archivo.
Es conveniente afrontar el proceso de
desfragmentación del disco con cierta frecuencia,
especialmente si instalamos y eliminamos
software cada poco. Para desfragmentar
una unidad, basta con abrir el
Explorador de Windows y situarnos sobre
ella. Después, pulsaremos el botón derecho
para acceder al menú contextual y
seleccionaremos Propiedades. En la pestaña
Herramientas haremos clic en el
botón Desfragmentar ahora…
Prescinde de «florituras»
El apartado visual de Windows XP está bastante
elaborado (aunque dista mucho del de
Vista), incorporando pequeños detalles que
llaman la atención del usuario y un diseño
mejorado si lo comparamos con sus predecesores.
Sin embargo, esas innovaciones
precisan más recursos hardware para ser
viables. Afortunadamente, es posible desactivar
buena parte de estas prestaciones desde
Panel de control/Sistema. Selecciona la
pestaña Opciones avanzadas y haz clic en el
botón Configuración [6] del apartado Rendimiento.
En la pestaña Efectos visuales, puedes
ver una serie de parámetros que podrás
desactivar para aligerar notablemente tu sistema
operativo. También puedes marcar
directamente la casilla Ajustar para obtener
el mejor rendimiento [7] si prefieres invertir
el mínimo tiempo posible en este proceso.
El módulo de Prefetching
Una de las características menos conocidas
de Windows XP y a la par capaz de mejorar el
rendimiento considerablemente es el denominado
prefetching. El sistema operativo puede
monitorizar las aplicaciones y los servicios de
los que hacemos mayor uso en una sesión
ordinaria. A partir de ahí, el administrador de la
caché genera una serie de archivos de precarga
que se encargarán de reducir la latencia de
apertura cuando vayamos a usar dichos programas.
Puedes ver estos archivos de extensión
PF en la carpeta C:\Windows\Prefetch
[8]. Algunos foros de Internet y páginas de trucos
instan a borrar dichos ficheros para evitar
así que el catálogo sea muy amplio y difícil de
manejar por el sistema operativo. En cambio,
nosotros preferimos mantenerlos intactos
debido a que la gestión de esta carpeta apenas
supone trabajo para el sistema operativo
y, sin embargo, reduce sensiblemente el tiempo
invertido en la carga de programas. De
hecho, si borras su contenido podrás apreciar
cómo las herramientas tardan más tiempo en
ponerse en marcha.
operativo es el amplio abanico de servicios
que pone a disposición del usuario. Pese a
que la configuración predeterminada de
muchos de ellos es inicialmente Desactivado,
algunos de los que permanecen activos
se pueden deshabilitar para ahorrar unos
recursos en absoluto despreciables y sin
que esto suponga problema alguno. Es evidente
que cada PC es un mundo, aun así,
enumeraremos los menos atractivos para
un equipo doméstico.
Para manipular los servicios, abriremos la
herramienta de gestión desde
Ejecutar…/services.msc. Aparecerá una lista
completa con todos, tanto los que se
encuentran iniciados como los detenidos y
deshabilitados. Para desactivarlos y cambiar
la forma en que se inician, haremos doble
clic sobre el servicio elegido para acceder a
sus Propiedades (el resto del proceso es
totalmente intuitivo). Antes de deshabilitar
cualquier servicio, es preciso conocer su
función. Por fortuna, junto a cada uno de
ellos aparece una breve descripción.
La lista de los servicios que a priori podemos
deshabilitar sin peligro es la siguiente:
Examinador de equipos, Cliente de seguimiento
de vínculos distribuidos, Compatibilidad
de cambio rápido de usuario, Ayuda y
soporte técnico, Servicio de Index Server,
Servicios IPSEC, Mensajero, Administrador
de sesión de Ayuda de escritorio remoto,
Administrador de conexión automática de
acceso remoto, Registro remoto, QoS RSVP,
Inicio de sesión secundario, Servidor, Servicio
de descubrimiento SSDP, Telnet, Ayuda
de NetBIOS sobre TCP/IP, Horario de Windows
y Estación de Trabajo.
Asimismo, utilizando la Herramienta de
configuración del sistema (a la que puedes
acceder introduciendo el comando
msconfig en Inicio/Ejecutar…) podrás ver
los servicios no iniciados por Windows. En
esta lista encontrarás aquellos instalados
por herramientas como el antivirus, los controladores
de impresión o los adaptadores
Bluetooth, entre muchos otros. En este
caso, contarás con la posibilidad de deshabilitarlos
desmarcando la casilla de la parte
izquierda de cada servicio.
El fichero de paginación
Para maximizar el rendimiento del archivo
de paginación, considera su implantación
en un segundo disco duro diferente de
aquél en el que reside el sistema operativo.
Para modificar su ubicación y tamaño
dirígete a Panel de control/Sistema y accede
a la pestaña Opciones avanzadas. En el
apartado Rendimiento pulsa sobre Configuración
y vuelve a situarte en Opciones
avanzadas [1]. En la parte inferior de esta
pestaña[2], tendrás acceso a los parámetros
de gestión de la Memoria Virtual.
En segundo plano
La clave del Registro HKEY_LOCAL_MACHI
NE\SOFTWARE\Microsoft\Windows\Curre
ntVersion\Run muestra los programas que
se cargan al comienzo de cada sesión. Es
importante saber qué aplicaciones se
encuentran aquí y qué lleva a cabo cada
una de ellas.
La administración de esta lista se puede
asumir desde la ruta Inicio/Ejecutar…/
msconfig; de hecho, utilizando esta herramienta
de gestión también podemos cambiar
la configuración de los servicios y demás procesos
activos durante el inicio de Windows.
Desde la pestaña Inicio [3], tenemos la oportunidad
de desactivar aquellas aplicaciones
[4] que no queremos que se inicien automáticamente
al arrancar la máquina. Después de
llevar a cabo los cambios, deberemos reiniciar
el PC para que entren en vigor.
La desfragmentación
También podemos incrementar sensiblemente
la productividad de Windows manteniendo
el subsistema de almacenamiento
secundario en el mejor estado posible.
Una de las herramientas que permiten
mejorar su rendimiento es el desfragmentador
de disco. Esta utilidad minimiza la
fragmentación de ficheros, manteniendo
los «trozos» de cada uno de ellos contiguos
y, de esta forma, permitiendo que las
cabezas de lectura y escritura reduzcan el
número de desplazamientos que deben
realizar para leer cada archivo.
Es conveniente afrontar el proceso de
desfragmentación del disco con cierta frecuencia,
especialmente si instalamos y eliminamos
software cada poco. Para desfragmentar
una unidad, basta con abrir el
Explorador de Windows y situarnos sobre
ella. Después, pulsaremos el botón derecho
para acceder al menú contextual y
seleccionaremos Propiedades. En la pestaña
Herramientas haremos clic en el
botón Desfragmentar ahora…
Prescinde de «florituras»
El apartado visual de Windows XP está bastante
elaborado (aunque dista mucho del de
Vista), incorporando pequeños detalles que
llaman la atención del usuario y un diseño
mejorado si lo comparamos con sus predecesores.
Sin embargo, esas innovaciones
precisan más recursos hardware para ser
viables. Afortunadamente, es posible desactivar
buena parte de estas prestaciones desde
Panel de control/Sistema. Selecciona la
pestaña Opciones avanzadas y haz clic en el
botón Configuración [6] del apartado Rendimiento.
En la pestaña Efectos visuales, puedes
ver una serie de parámetros que podrás
desactivar para aligerar notablemente tu sistema
operativo. También puedes marcar
directamente la casilla Ajustar para obtener
el mejor rendimiento [7] si prefieres invertir
el mínimo tiempo posible en este proceso.
El módulo de Prefetching
Una de las características menos conocidas
de Windows XP y a la par capaz de mejorar el
rendimiento considerablemente es el denominado
prefetching. El sistema operativo puede
monitorizar las aplicaciones y los servicios de
los que hacemos mayor uso en una sesión
ordinaria. A partir de ahí, el administrador de la
caché genera una serie de archivos de precarga
que se encargarán de reducir la latencia de
apertura cuando vayamos a usar dichos programas.
Puedes ver estos archivos de extensión
PF en la carpeta C:\Windows\Prefetch
[8]. Algunos foros de Internet y páginas de trucos
instan a borrar dichos ficheros para evitar
así que el catálogo sea muy amplio y difícil de
manejar por el sistema operativo. En cambio,
nosotros preferimos mantenerlos intactos
debido a que la gestión de esta carpeta apenas
supone trabajo para el sistema operativo
y, sin embargo, reduce sensiblemente el tiempo
invertido en la carga de programas. De
hecho, si borras su contenido podrás apreciar
cómo las herramientas tardan más tiempo en
ponerse en marcha.
Windows Vista hace los deberes
Una de las novedades más curiosas introducidas
en este sistema operativo es el
índice conocido como Evaluación de la
experiencia en Windows. En la ruta Sistema
y mantenimiento/Información y herramientas
de rendimiento encontraremos
una curiosa valoración de los principales
componentes de nuestro PC. Windows Vista
evalúa aspectos como la potencia del procesador,
la velocidad de la memoria RAM,
el subsistema gráfico y el disco duro. La
puntuación total viene dada por el índice
más bajo. Con una puntuación básica de 1
o 2, el rendimiento del equipo será apto
para trabajos ofimáticos y para navegar por
Internet, aunque nos perderíamos un buen
número de características, como Aero y la
reproducción de contenido en alta definición.
Para poder contar con estas funciones,
será necesario contar con al menos
una puntuación de 3 a 5 puntos. Pero ésta
no es la única herramienta dedicada
a la medición del rendimiento en
esta plataforma. El Monitor de
recursos de Vista es la versión
«bruta» del Administrador de tareas
de Windows XP. De hecho, también
encontramos este último módulo,
pero la información relativa al rendimiento
que muestra el Monitor de
recursos supera con mucho la ofrecida
por la otra herramienta.
En la parte superior del monitor
veremos cuatro gráficas que muestran
los índices de trabajo de la CPU, del
disco, de la red y de la memoria. Por su
parte, bajo este apartado, encontramos desglosada
la información de los procesos que
se mantienen activos y, en segundo plano,
los datos de consumo, los porcentajes de
tiempo y uso e información específica de
cada módulo.
en este sistema operativo es el
índice conocido como Evaluación de la
experiencia en Windows. En la ruta Sistema
y mantenimiento/Información y herramientas
de rendimiento encontraremos
una curiosa valoración de los principales
componentes de nuestro PC. Windows Vista
evalúa aspectos como la potencia del procesador,
la velocidad de la memoria RAM,
el subsistema gráfico y el disco duro. La
puntuación total viene dada por el índice
más bajo. Con una puntuación básica de 1
o 2, el rendimiento del equipo será apto
para trabajos ofimáticos y para navegar por
Internet, aunque nos perderíamos un buen
número de características, como Aero y la
reproducción de contenido en alta definición.
Para poder contar con estas funciones,
será necesario contar con al menos
una puntuación de 3 a 5 puntos. Pero ésta
no es la única herramienta dedicada
a la medición del rendimiento en
esta plataforma. El Monitor de
recursos de Vista es la versión
«bruta» del Administrador de tareas
de Windows XP. De hecho, también
encontramos este último módulo,
pero la información relativa al rendimiento
que muestra el Monitor de
recursos supera con mucho la ofrecida
por la otra herramienta.
En la parte superior del monitor
veremos cuatro gráficas que muestran
los índices de trabajo de la CPU, del
disco, de la red y de la memoria. Por su
parte, bajo este apartado, encontramos desglosada
la información de los procesos que
se mantienen activos y, en segundo plano,
los datos de consumo, los porcentajes de
tiempo y uso e información específica de
cada módulo.
Mantén a punto tus redes Internet, WiFi y LAN
Seguro que nadie ha sido tan afortunado como para no haber sufrido
algún fallo con su línea ADSL o la red inalámbrica. Por ello, vamos
a repasar los problemas más habituales, su diagnóstico y
la mejor manera de repararlos.
Si al llegar a casa y encender nuestro
ordenador de sobremesa o portátil,
comprobamos que no somos
capaces de conectarnos a Internet, verificar
nuestro correo electrónico, utilizar el
Messenger o disfrutar de nuestras webs
preferidas, qué nos viene: ¿crisis de ansiedad?,
¿hiperventilación?.. No se trata de
ninguna patología psicológica, pues Internet
se ha convertido en un medio de comunicación
tan importante o más que el teléfono,
la TV o la radio.
Lo cierto es que, al hablar de acceso a
Internet, englobamos tecnológicas diversas
como ADSL (la forma de acceso mayoritaria
en España), WiFi inalámbrico o las
redes de cable (utilizadas para conectarnos
a nuestro router). Y es que más del
90% de las averías de acceso a Internet se
encuentran localizadas dentro del propio
domicilio. Para ayudaros en estas situaciones,
en las que enfrentarse a una llamada
a nuestro operador puede ser una tarea
desesperante, vamos a repasar las contingencias
más comunes y algunas pistas
para su mejor resolución.
Impresión y carpetas compartidas
Gracias a las redes inalámbricas o de cable
para el hogar, además de navegar por
Internet con más de un PC, también podemos
intercambiar ficheros e imprimir en red
de manera fácil y sencilla, siempre que
nada falle.
La primera complicación para el usuario
doméstico viene de la mano de las IP asignadas,
para lo que os recomendamos (salvo
razones muy concretas, por ejemplo tener
que redirigir puertos a un PC, para lo que
necesitaremos tener una IP fija en dicho
PC) que recurráis al servidor DHCP que
incluyen todos los routers actuales y que
viene activado por defecto. De esta forma
es el router el que otorga automáticamente
las IP a cada PC según se conectan, garantizando
que ninguno de ellos tiene una IP
repetida que pueda causar problemas.
Superado esto, otro problema puede
venir al intentar localizar el equipo en la
red. Así, si desde el entorno de red de Windows
no somos capaces de localizar el PC
al que deseamos acceder, lo más rápido
pasa por acudir a Inicio/Ejecutar y teclear:
\\[nombre_equipo]. Con pulsar Aceptar,
si el equipo está en red nos aparecerán en
pantalla sus recursos compartidos. Para el
nombre del equipo remoto, si lo desconocemos,
podemos averiguarlo desde Panel
de control/Sistema/Nombre de equipo.
Aun así, podemos sufrir problemas de permisos,
sobre todo si tenemos Windows XP
Profesional en alguna de las máquinas. Un
«truco» de andar por casa es mantener los
mismos usuarios con idénticas contraseñas
(o utilizar el mismo en todos los PC),
dándoles permisos de acceso a carpetas
y/o impresoras. Ahora bien, si no queremos
complicarnos tanto la vida, y no nos preocupa
dar acceso a todos a una determinada
carpeta o impresora, lo mejor es dar
permisos de acceso, lectura e incluso escritura
al usuario ANONYMOUS LOGON [5], lo
que abrirá la puerta a cualquier usuario
que se conecte a dicha carpeta/impresora.
algún fallo con su línea ADSL o la red inalámbrica. Por ello, vamos
a repasar los problemas más habituales, su diagnóstico y
la mejor manera de repararlos.
Si al llegar a casa y encender nuestro
ordenador de sobremesa o portátil,
comprobamos que no somos
capaces de conectarnos a Internet, verificar
nuestro correo electrónico, utilizar el
Messenger o disfrutar de nuestras webs
preferidas, qué nos viene: ¿crisis de ansiedad?,
¿hiperventilación?.. No se trata de
ninguna patología psicológica, pues Internet
se ha convertido en un medio de comunicación
tan importante o más que el teléfono,
la TV o la radio.
Lo cierto es que, al hablar de acceso a
Internet, englobamos tecnológicas diversas
como ADSL (la forma de acceso mayoritaria
en España), WiFi inalámbrico o las
redes de cable (utilizadas para conectarnos
a nuestro router). Y es que más del
90% de las averías de acceso a Internet se
encuentran localizadas dentro del propio
domicilio. Para ayudaros en estas situaciones,
en las que enfrentarse a una llamada
a nuestro operador puede ser una tarea
desesperante, vamos a repasar las contingencias
más comunes y algunas pistas
para su mejor resolución.
Impresión y carpetas compartidas
Gracias a las redes inalámbricas o de cable
para el hogar, además de navegar por
Internet con más de un PC, también podemos
intercambiar ficheros e imprimir en red
de manera fácil y sencilla, siempre que
nada falle.
La primera complicación para el usuario
doméstico viene de la mano de las IP asignadas,
para lo que os recomendamos (salvo
razones muy concretas, por ejemplo tener
que redirigir puertos a un PC, para lo que
necesitaremos tener una IP fija en dicho
PC) que recurráis al servidor DHCP que
incluyen todos los routers actuales y que
viene activado por defecto. De esta forma
es el router el que otorga automáticamente
las IP a cada PC según se conectan, garantizando
que ninguno de ellos tiene una IP
repetida que pueda causar problemas.
Superado esto, otro problema puede
venir al intentar localizar el equipo en la
red. Así, si desde el entorno de red de Windows
no somos capaces de localizar el PC
al que deseamos acceder, lo más rápido
pasa por acudir a Inicio/Ejecutar y teclear:
\\[nombre_equipo]. Con pulsar Aceptar,
si el equipo está en red nos aparecerán en
pantalla sus recursos compartidos. Para el
nombre del equipo remoto, si lo desconocemos,
podemos averiguarlo desde Panel
de control/Sistema/Nombre de equipo.
Aun así, podemos sufrir problemas de permisos,
sobre todo si tenemos Windows XP
Profesional en alguna de las máquinas. Un
«truco» de andar por casa es mantener los
mismos usuarios con idénticas contraseñas
(o utilizar el mismo en todos los PC),
dándoles permisos de acceso a carpetas
y/o impresoras. Ahora bien, si no queremos
complicarnos tanto la vida, y no nos preocupa
dar acceso a todos a una determinada
carpeta o impresora, lo mejor es dar
permisos de acceso, lectura e incluso escritura
al usuario ANONYMOUS LOGON [5], lo
que abrirá la puerta a cualquier usuario
que se conecte a dicha carpeta/impresora.
Smartphones
La evolución del hardware de
los terminales móviles caería
en saco roto si no hubiese una
renovación constante del software
que los gobierna. Si quieres
conocer las peculiaridades de
las plataformas más sofisticadas
disponibles en la actualidad,
sigue leyendo.
El reciente lanzamiento de Windows
Vista ha vuelto a poner de manifiesto
la necesidad de actualizar de forma
periódica los sistemas operativos para que
los ordenadores sigan satisfaciendo las
cambiantes necesidades de los usuarios.
Con los dispositivos portátiles en general y
los smartphones en particular sucede exactamente
lo mismo. Habitualmente, el protagonismo
en este ámbito lo suele acaparar el
hardware: cámaras de hasta 5 Mpíxeles,
pantallas táctiles de gran tamaño, baterías
de gran autonomía, teclados QWERTY que
potencian el uso del terminal más allá del
simple teclado numérico, etc. Pero, detrás
de estas características se encuentra el sistema
operativo, el verdadero artífice de todo lo
que hace el terminal. Pese a haber dos opciones
en evidente liza, Windows Mobile y
Symbian, también han aparecido
otras propuestas capaces de
poner en jaque a estas dos
veteranas: Linux, Java e
incluso Mac OS X con la llegada
del iPhone. En cualquier
caso, en este reportaje
nos hemos propuesto arrojar
un poco de luz sobre las plataformas
con mayor proyección del
mercado. Esperamos haber conseguido
nuestro propósito.
Blackberry
Research in motion, la empresa que creó
esta exitosa herramienta de correo push,
dejó muy claras desde un principio sus
intenciones con la familia de soluciones
Blackberry: conquistar a
todos los profesionales y usuarios
que desean estar permanentemente
conectados a su correo
electrónico. Estos equipos están
gobernados por un sistema
operativo desarrollado en
J2ME, un lenguaje conocido
también como Java Micro Edition.
Su semejanza con C le
ha granjeado el apoyo de los
desarrolladores, que han visto en
esta plataforma una base interesante
para sus aplicaciones.
El sistema operativo de Blackberry se
parece más a Garnet OS y Palm OS que a
Windows Mobile, especialmente en todo lo
relacionado con el trabajo ofimático y la gestión
del correo, ámbitos en los que
se desenvuelve a las mil maravillas.
Al tiempo, juega su gran
baza en cuestiones de seguridad.
Por el contrario, no está
tan bien dotado en lo que concierne
a la reproducción de
archivos multimedia como
los terminales que recurren a
Windows o Symbian.
Linux
Aunque hasta la fecha se han impuesto los
terminales gobernados por Symbian y Windows
Mobile, también hay un hueco para
las soluciones que recurren al software de
libre distribución. En esta tesitura, destaca
Qtopia, un sistema operativo
basado en Linux bajo licencia
GPL (aunque existe
una versión comercial). Esta
plataforma para dispositivos
móviles gobernó algunos
reproductores multimedia
portátiles (PMP) antiguos de
Archos. Su sencilla interfaz
gráfica y la posibilidad de
integrarla en dispositivos
con pantalla táctil la convierten
en una alternativa excelente
para smartphones, aunque por desgracia
son pocos los fabricantes que se
aventuran a apostar por Linux en sus soluciones.
Entre sus bondades destacan sus
escasas exigencias en lo que concierne al
hardware y sus amplias posibilidades
(soporte wireless, Java, PIM, multimedia,
etc.). Por esta razón, gobierna muchos dispositivos
de la familia
Zaurus de Sharp. Además,
dentro de poco podremos ver teléfonos
móviles creados a partir de
este sistema, como Greenphone de
TrollTech. Por su parte, Motorola,
que ya apostó por Linux en algunos
de sus modelos a pesar de que
apenas hicieron «ruido» en nuestro
mercado, es también noticia porque
a lo largo de este año presentará
dispositivos como ROKR2, una
versión renovada del famoso Motorola
con iTunes.
Mac OS X
La empresa de la manzana ha tratado de
dar una nueva vuelta de tuerca a un mercado
en el que se presenta como «novata». Y
es que iPhone promete ser un teléfono muy
atractivo por su sofisticado diseño que, además,
incorporará el navegador Safari, iPhoto,
Coverflow y los famosos widgets,
prestaciones que probablemente eclipsarán
la ausencia de otras características
que muchos usuarios echarán
de menos, como el soporte UMTS.
En cualquier caso, esperamos tenerlo
en nuestras manos pronto para
evaluarlo a fondo y deleitarnos con
su, a priori, estupenda pantalla y
elegante acabado.
Windows Mobile
El líder indiscutible en el sector del PC
impone también su ley en el mundo de los
dispositivos móviles con una versión reducida
de Windows basada en Win32. No obstante,
esta solución es el resultado de la
evolución de los ya algo vetustos Windows
CE y Pocket PC. Su interfaz guarda cierta
similitud con la de un Windows tradicional.
Por el momento, Mobile 5 es uno de los
desarrollos más completos para gadgets de
bolsillo con soporte para redes UMTS, algo
que no acaban de aceptar los muchos
detractores de los de Redmond. Entre sus ventajas
destaca la gran cantidad de software
suministrado junto al sistema operativo, como
la versión Pocket de Microsoft Office, con
Word, Excel e incluso PowerPoint. Además, es
más fácil desarrollar para esta plataforma que,
por ejemplo, para Symbian, ya que los entornos
de programación son prácticamente idénticos
a los empleados en PC. Por su parte, destaca
también su versatilidad en el escenario
multimedia en gran medida gracias a la integración
de Windows Media Player 9, un reproductor
capaz de leer una gran cantidad de formatos
de audio y vídeo que abarcan desde el
WMV hasta AVI.
Esta plataforma ha sido respaldada por
firmas como HTC, HP y Palm, que decidió
«pasarse» a este sistema en sus últimos
dispositivos de la gama Treo.
Palm OS
Esta plataforma fue creada en un principio
para gobernar agendas digitales sencillas,
pero su constante evolución le ha permitido
competir directamente con gigantes como
Windows Mobile o Symbian.
Actualmente, el nombre
de Palm OS ha sido reemplazado
por Garnet OS debido a
que Access, la empresa propietaria
de la antigua Palm-
Source, tiene la intención
de dar un nuevo «aire» a su
producto estrella.
Una de las principales tantos
de Palm Os es su intuitiva
y ligera interfaz, que repercute
directamente en lo poco
exigente que esta plataforma
es con el hardware (funciona
con apenas 300 Kbytes de
memoria RAM). Algunas tareas,
como eliminar una aplicación,
son tan sencillas que no
es preciso emplear un gestor
o asistente. Por el contrario,
en el ámbito multimedia no
puede competir con otras opciones,
como Windows Mobile y su reproductor
Media Player.
En la actualidad, el futuro de este
desarrollo es incierto, pero todo parece
indicar que los ingenieros de
Access están trabajando en una nueva
plataforma móvil basada en Linux que
atiende al nombre de Linux Platform.
Por esta razón, quizás muy pronto tengamos
un nuevo competidor para Windows
Mobile y sus gadgets.
Symbian
Este es, sin duda, uno de los sistemas operativos
más utilizados en los teléfonos correctamente
apellidados «inteligentes
». Su origen se remonta al
nacimiento de los miniPC de
Psion, de manera que ya desde
el principio apuntaba buenas
cualidades para plataformas
móviles. Su éxito está
ligado al de los terminales de
la serie S60 de Nokia (de los
que se han vendido más de 50
millones en todo el mundo). No
obstante, los S60 no son los
únicos terminales que utilizan
Symbian, ya que en los teléfonos
más avanzados de Sony
Ericsson (como el P990) encontramos
una versión de esta plataforma
denominada UIQ, que
permite utilizar pantallas táctiles,
una prestación presente también en la
serie S90 de Nokia. Por su parte, la serie S80
está principalmente asociada a los famosos
dispositivos Communicator. En
este caso, la pantalla no es
táctil, pero cuenta con grandes
posibilidades para el trabajo
en oficina y demás entornos
profesionales.
Entre las principales cualidades
de Symbian frente a otras opciones
destacan el buen uso que
hace de la memoria principal,
que apenas consume batería y,
además, que se trata de un
estándar abierto. Gracias precisamente
a esta última característica
los usuarios pueden
instalar software y desarrollarlo
con facilidad empleando
múltiples lenguajes, como
Java, C++, Flash y Perl.
Los tres mosqueteros en liza
Aunque bucear por la Web desde
uno de estos dispositivos es una
tarea prescindible debido a las
limitaciones derivadas de la baja
resolución y tamaño de pantalla,
nunca estará de más disponer de
estas herramientas para sacarnos
de algún apuro y, por supuesto,
acceder al correo electrónico.
El correo electrónico vía web seguramente
es la excusa perfecta para
navegar con nuestro dispositivo móvil.
Es el caso de Gmail, que de forma automática
lo detecta y nos envía la página comprimida
para que el navegador renderize la información
adaptada a la resolución de la pantalla. Esto
permite leer perfectamente las cabeceras de
los mensajes entrantes, acceder a ellos,visualizar
su contenido o escribir un mail nuevo.
La instalación de un navegador de estas
características se lleva a cabo como cualquier
otra herramienta. Básicamente, existen dos
opciones: una es descargar el ejecutable y,
mediante ActiveSync (la utilidad de conexión y
sincronización de Microsoft para dispositivos
móviles), instalarla desde nuestro PC con el
dispositivo móvil conectado; la otra es que, en
muchas ocasiones, el desarrollador ofrece la
posibilidad de descargar un fichero CAB o JAR
que copiaremos en ell dispositivo para instalar
la aplicación directamente.
En cuanto al número de navegadores
disponibles, existen cantidad de posibilidades.
Destacamos a continuación en el
recuadro de abajo los tres más importantes
y extendidos, aunque también existen
otros que suelen ser desarrollados por el
propio fabricante y son particulares para
cada aparato. También es importante reseñar
que no todos están disponibles para
las plataformas existentes. Navegadores
alternativos podrían ser NetFront (www.
access-company.com/products/netfront
mobile/browser/33_wm.html) y Thunder-
Hawk (www.bitstream.com/wireless/pro
ducts/pocketpc/)
Breve descripción de los navegadores más extendidos
Pocket Internet Explorer
Es el navegador instalado por defecto en sistemas como
Windows Mobile o Windows CE. Por ello, es probablemente
el más extendido, pero no significa que sea el mejor.
Se trata de la versión reducida de Internet Explorer de
Escritorio y, bajo nuestro punto de vista, una de las más
rápidas. Sin embargo, su funcionalidad es más reducida
que otras aplicaciones, como Opera. Es cierto que las últimas
versiones se han volcado en ofrecer compatibilidad
con muchas webs tradicionales, pero aún queda mucho
por conseguir en este aspecto. Otro de sus puntos fuertes
es la compatibilidad con un considerable conjunto de
fabricantes, algo que no ocurre con el resto de navegadores
para dispositivos móviles.
www.microsoft.com/spain/windowsmobile/about/tours/
sp/pocketie.mspx
Minimo
Básicamente, podríamos denominarle el Firefox para dispositivos
móviles. De hecho, sus desarrolladores son los
padres del navegador más popular en los últimos tiempos:
Mozilla. Dispone de una serie de accesos directos
en su interfaz que lo hacen único (Technorati, Google
Maps, El tiempo…), pero se nos antoja bastante lento en
dispositivos de configuración media. Además, todo parecía
indicar que las nuevas versiones destronarían a cualquier
navegador existente, no obstante, lo cierto es que
las distintas comunidades de usuarios andan últimamente
desanimadas al no ver ningún tipo de movimiento en
su desarrollo. En pocas palabras, se encuentra en un
proceso de congelación. Esperemos que en breve se retome
esta estupenda propuesta.
www.mozilla.org/projects/minimo/
Opera
Existen dos versiones de este desarrollo: una de pago,
denominada Opera Mobile, y otra gratuita, llamada Opera
Mini. La primera de ellas es, casi con toda seguridad, el
cliente más robusto y seguro de los existentes actualmente.
Sin embargo, aunque podrás descargarlo para probar
sus bondades, se trata de una versión de demostración
con límite de tiempo. Otra de sus grandes bazas es el
motor de renderizado SSR, muy superior al de cualquier
otra aplicación, lo que permite, entre otras cosas, no
tener que realizar scroll horizontal, fatídico a la hora de la
lectura. Por otro lado, también se encuentra disponible la
versión Mini que, aunque no goza del prestigio de su hermana
mayor, tampoco es una mala opción al ser gratuita
y estar desarrollada en J2ME.
www.opera.com/products/mobile/products/winmobileppc/
La caja tonta en el bolsillo
La televisión a través del teléfono móvil no es
realmente un servicio nuevo. Y es que hace
un año tuvimos la oportunidad de probar
esta tecnología de la mano de los principales
operadores nacionales. Desde entonces, ha
permanecido como un servicio más entre
muchos otros sin que apenas se hiciese algo
para potenciar su uso. Además, la calidad de
las emisiones es en algunos casos discutible
y su coste, a nuestro juicio, excesivo. Un tráiler
de película de ínfima calidad a 2,5 euros,
un politono de 20 segundos a 1,5 euros y
fondos de pantalla por más de 200 de las
antiguas pesetas son sólo algunos ejemplos
del desembolso
que hay
que afrontar
para sacar
partido a
estos servicios.
Por el momento, además, hay pocas
emisiones de televisión en directo, pero tal y
como hemos comprobado en la última edición
del 3GSM, este apartado va a ser potenciado
notablemente a lo largo de este año.
Sólo resta comprobar si los operadores contribuirán
con unos precios acordes a los contenidos
que ofrecen.
los terminales móviles caería
en saco roto si no hubiese una
renovación constante del software
que los gobierna. Si quieres
conocer las peculiaridades de
las plataformas más sofisticadas
disponibles en la actualidad,
sigue leyendo.
El reciente lanzamiento de Windows
Vista ha vuelto a poner de manifiesto
la necesidad de actualizar de forma
periódica los sistemas operativos para que
los ordenadores sigan satisfaciendo las
cambiantes necesidades de los usuarios.
Con los dispositivos portátiles en general y
los smartphones en particular sucede exactamente
lo mismo. Habitualmente, el protagonismo
en este ámbito lo suele acaparar el
hardware: cámaras de hasta 5 Mpíxeles,
pantallas táctiles de gran tamaño, baterías
de gran autonomía, teclados QWERTY que
potencian el uso del terminal más allá del
simple teclado numérico, etc. Pero, detrás
de estas características se encuentra el sistema
operativo, el verdadero artífice de todo lo
que hace el terminal. Pese a haber dos opciones
en evidente liza, Windows Mobile y
Symbian, también han aparecido
otras propuestas capaces de
poner en jaque a estas dos
veteranas: Linux, Java e
incluso Mac OS X con la llegada
del iPhone. En cualquier
caso, en este reportaje
nos hemos propuesto arrojar
un poco de luz sobre las plataformas
con mayor proyección del
mercado. Esperamos haber conseguido
nuestro propósito.
Blackberry
Research in motion, la empresa que creó
esta exitosa herramienta de correo push,
dejó muy claras desde un principio sus
intenciones con la familia de soluciones
Blackberry: conquistar a
todos los profesionales y usuarios
que desean estar permanentemente
conectados a su correo
electrónico. Estos equipos están
gobernados por un sistema
operativo desarrollado en
J2ME, un lenguaje conocido
también como Java Micro Edition.
Su semejanza con C le
ha granjeado el apoyo de los
desarrolladores, que han visto en
esta plataforma una base interesante
para sus aplicaciones.
El sistema operativo de Blackberry se
parece más a Garnet OS y Palm OS que a
Windows Mobile, especialmente en todo lo
relacionado con el trabajo ofimático y la gestión
del correo, ámbitos en los que
se desenvuelve a las mil maravillas.
Al tiempo, juega su gran
baza en cuestiones de seguridad.
Por el contrario, no está
tan bien dotado en lo que concierne
a la reproducción de
archivos multimedia como
los terminales que recurren a
Windows o Symbian.
Linux
Aunque hasta la fecha se han impuesto los
terminales gobernados por Symbian y Windows
Mobile, también hay un hueco para
las soluciones que recurren al software de
libre distribución. En esta tesitura, destaca
Qtopia, un sistema operativo
basado en Linux bajo licencia
GPL (aunque existe
una versión comercial). Esta
plataforma para dispositivos
móviles gobernó algunos
reproductores multimedia
portátiles (PMP) antiguos de
Archos. Su sencilla interfaz
gráfica y la posibilidad de
integrarla en dispositivos
con pantalla táctil la convierten
en una alternativa excelente
para smartphones, aunque por desgracia
son pocos los fabricantes que se
aventuran a apostar por Linux en sus soluciones.
Entre sus bondades destacan sus
escasas exigencias en lo que concierne al
hardware y sus amplias posibilidades
(soporte wireless, Java, PIM, multimedia,
etc.). Por esta razón, gobierna muchos dispositivos
de la familia
Zaurus de Sharp. Además,
dentro de poco podremos ver teléfonos
móviles creados a partir de
este sistema, como Greenphone de
TrollTech. Por su parte, Motorola,
que ya apostó por Linux en algunos
de sus modelos a pesar de que
apenas hicieron «ruido» en nuestro
mercado, es también noticia porque
a lo largo de este año presentará
dispositivos como ROKR2, una
versión renovada del famoso Motorola
con iTunes.
Mac OS X
La empresa de la manzana ha tratado de
dar una nueva vuelta de tuerca a un mercado
en el que se presenta como «novata». Y
es que iPhone promete ser un teléfono muy
atractivo por su sofisticado diseño que, además,
incorporará el navegador Safari, iPhoto,
Coverflow y los famosos widgets,
prestaciones que probablemente eclipsarán
la ausencia de otras características
que muchos usuarios echarán
de menos, como el soporte UMTS.
En cualquier caso, esperamos tenerlo
en nuestras manos pronto para
evaluarlo a fondo y deleitarnos con
su, a priori, estupenda pantalla y
elegante acabado.
Windows Mobile
El líder indiscutible en el sector del PC
impone también su ley en el mundo de los
dispositivos móviles con una versión reducida
de Windows basada en Win32. No obstante,
esta solución es el resultado de la
evolución de los ya algo vetustos Windows
CE y Pocket PC. Su interfaz guarda cierta
similitud con la de un Windows tradicional.
Por el momento, Mobile 5 es uno de los
desarrollos más completos para gadgets de
bolsillo con soporte para redes UMTS, algo
que no acaban de aceptar los muchos
detractores de los de Redmond. Entre sus ventajas
destaca la gran cantidad de software
suministrado junto al sistema operativo, como
la versión Pocket de Microsoft Office, con
Word, Excel e incluso PowerPoint. Además, es
más fácil desarrollar para esta plataforma que,
por ejemplo, para Symbian, ya que los entornos
de programación son prácticamente idénticos
a los empleados en PC. Por su parte, destaca
también su versatilidad en el escenario
multimedia en gran medida gracias a la integración
de Windows Media Player 9, un reproductor
capaz de leer una gran cantidad de formatos
de audio y vídeo que abarcan desde el
WMV hasta AVI.
Esta plataforma ha sido respaldada por
firmas como HTC, HP y Palm, que decidió
«pasarse» a este sistema en sus últimos
dispositivos de la gama Treo.
Palm OS
Esta plataforma fue creada en un principio
para gobernar agendas digitales sencillas,
pero su constante evolución le ha permitido
competir directamente con gigantes como
Windows Mobile o Symbian.
Actualmente, el nombre
de Palm OS ha sido reemplazado
por Garnet OS debido a
que Access, la empresa propietaria
de la antigua Palm-
Source, tiene la intención
de dar un nuevo «aire» a su
producto estrella.
Una de las principales tantos
de Palm Os es su intuitiva
y ligera interfaz, que repercute
directamente en lo poco
exigente que esta plataforma
es con el hardware (funciona
con apenas 300 Kbytes de
memoria RAM). Algunas tareas,
como eliminar una aplicación,
son tan sencillas que no
es preciso emplear un gestor
o asistente. Por el contrario,
en el ámbito multimedia no
puede competir con otras opciones,
como Windows Mobile y su reproductor
Media Player.
En la actualidad, el futuro de este
desarrollo es incierto, pero todo parece
indicar que los ingenieros de
Access están trabajando en una nueva
plataforma móvil basada en Linux que
atiende al nombre de Linux Platform.
Por esta razón, quizás muy pronto tengamos
un nuevo competidor para Windows
Mobile y sus gadgets.
Symbian
Este es, sin duda, uno de los sistemas operativos
más utilizados en los teléfonos correctamente
apellidados «inteligentes
». Su origen se remonta al
nacimiento de los miniPC de
Psion, de manera que ya desde
el principio apuntaba buenas
cualidades para plataformas
móviles. Su éxito está
ligado al de los terminales de
la serie S60 de Nokia (de los
que se han vendido más de 50
millones en todo el mundo). No
obstante, los S60 no son los
únicos terminales que utilizan
Symbian, ya que en los teléfonos
más avanzados de Sony
Ericsson (como el P990) encontramos
una versión de esta plataforma
denominada UIQ, que
permite utilizar pantallas táctiles,
una prestación presente también en la
serie S90 de Nokia. Por su parte, la serie S80
está principalmente asociada a los famosos
dispositivos Communicator. En
este caso, la pantalla no es
táctil, pero cuenta con grandes
posibilidades para el trabajo
en oficina y demás entornos
profesionales.
Entre las principales cualidades
de Symbian frente a otras opciones
destacan el buen uso que
hace de la memoria principal,
que apenas consume batería y,
además, que se trata de un
estándar abierto. Gracias precisamente
a esta última característica
los usuarios pueden
instalar software y desarrollarlo
con facilidad empleando
múltiples lenguajes, como
Java, C++, Flash y Perl.
Los tres mosqueteros en liza
Aunque bucear por la Web desde
uno de estos dispositivos es una
tarea prescindible debido a las
limitaciones derivadas de la baja
resolución y tamaño de pantalla,
nunca estará de más disponer de
estas herramientas para sacarnos
de algún apuro y, por supuesto,
acceder al correo electrónico.
El correo electrónico vía web seguramente
es la excusa perfecta para
navegar con nuestro dispositivo móvil.
Es el caso de Gmail, que de forma automática
lo detecta y nos envía la página comprimida
para que el navegador renderize la información
adaptada a la resolución de la pantalla. Esto
permite leer perfectamente las cabeceras de
los mensajes entrantes, acceder a ellos,visualizar
su contenido o escribir un mail nuevo.
La instalación de un navegador de estas
características se lleva a cabo como cualquier
otra herramienta. Básicamente, existen dos
opciones: una es descargar el ejecutable y,
mediante ActiveSync (la utilidad de conexión y
sincronización de Microsoft para dispositivos
móviles), instalarla desde nuestro PC con el
dispositivo móvil conectado; la otra es que, en
muchas ocasiones, el desarrollador ofrece la
posibilidad de descargar un fichero CAB o JAR
que copiaremos en ell dispositivo para instalar
la aplicación directamente.
En cuanto al número de navegadores
disponibles, existen cantidad de posibilidades.
Destacamos a continuación en el
recuadro de abajo los tres más importantes
y extendidos, aunque también existen
otros que suelen ser desarrollados por el
propio fabricante y son particulares para
cada aparato. También es importante reseñar
que no todos están disponibles para
las plataformas existentes. Navegadores
alternativos podrían ser NetFront (www.
access-company.com/products/netfront
mobile/browser/33_wm.html) y Thunder-
Hawk (www.bitstream.com/wireless/pro
ducts/pocketpc/)
Breve descripción de los navegadores más extendidos
Pocket Internet Explorer
Es el navegador instalado por defecto en sistemas como
Windows Mobile o Windows CE. Por ello, es probablemente
el más extendido, pero no significa que sea el mejor.
Se trata de la versión reducida de Internet Explorer de
Escritorio y, bajo nuestro punto de vista, una de las más
rápidas. Sin embargo, su funcionalidad es más reducida
que otras aplicaciones, como Opera. Es cierto que las últimas
versiones se han volcado en ofrecer compatibilidad
con muchas webs tradicionales, pero aún queda mucho
por conseguir en este aspecto. Otro de sus puntos fuertes
es la compatibilidad con un considerable conjunto de
fabricantes, algo que no ocurre con el resto de navegadores
para dispositivos móviles.
www.microsoft.com/spain/windowsmobile/about/tours/
sp/pocketie.mspx
Minimo
Básicamente, podríamos denominarle el Firefox para dispositivos
móviles. De hecho, sus desarrolladores son los
padres del navegador más popular en los últimos tiempos:
Mozilla. Dispone de una serie de accesos directos
en su interfaz que lo hacen único (Technorati, Google
Maps, El tiempo…), pero se nos antoja bastante lento en
dispositivos de configuración media. Además, todo parecía
indicar que las nuevas versiones destronarían a cualquier
navegador existente, no obstante, lo cierto es que
las distintas comunidades de usuarios andan últimamente
desanimadas al no ver ningún tipo de movimiento en
su desarrollo. En pocas palabras, se encuentra en un
proceso de congelación. Esperemos que en breve se retome
esta estupenda propuesta.
www.mozilla.org/projects/minimo/
Opera
Existen dos versiones de este desarrollo: una de pago,
denominada Opera Mobile, y otra gratuita, llamada Opera
Mini. La primera de ellas es, casi con toda seguridad, el
cliente más robusto y seguro de los existentes actualmente.
Sin embargo, aunque podrás descargarlo para probar
sus bondades, se trata de una versión de demostración
con límite de tiempo. Otra de sus grandes bazas es el
motor de renderizado SSR, muy superior al de cualquier
otra aplicación, lo que permite, entre otras cosas, no
tener que realizar scroll horizontal, fatídico a la hora de la
lectura. Por otro lado, también se encuentra disponible la
versión Mini que, aunque no goza del prestigio de su hermana
mayor, tampoco es una mala opción al ser gratuita
y estar desarrollada en J2ME.
www.opera.com/products/mobile/products/winmobileppc/
La caja tonta en el bolsillo
La televisión a través del teléfono móvil no es
realmente un servicio nuevo. Y es que hace
un año tuvimos la oportunidad de probar
esta tecnología de la mano de los principales
operadores nacionales. Desde entonces, ha
permanecido como un servicio más entre
muchos otros sin que apenas se hiciese algo
para potenciar su uso. Además, la calidad de
las emisiones es en algunos casos discutible
y su coste, a nuestro juicio, excesivo. Un tráiler
de película de ínfima calidad a 2,5 euros,
un politono de 20 segundos a 1,5 euros y
fondos de pantalla por más de 200 de las
antiguas pesetas son sólo algunos ejemplos
del desembolso
que hay
que afrontar
para sacar
partido a
estos servicios.
Por el momento, además, hay pocas
emisiones de televisión en directo, pero tal y
como hemos comprobado en la última edición
del 3GSM, este apartado va a ser potenciado
notablemente a lo largo de este año.
Sólo resta comprobar si los operadores contribuirán
con unos precios acordes a los contenidos
que ofrecen.
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